14 de Junio de 2024
Ante la creciente presión hídrica en el norte del país y su impacto potencial en la continuidad operativa de la industria, FINSA puso en marcha un modelo de tratamiento avanzado de agua en su parque industrial de Santa Catarina, con una inversión que supera los 30 millones de pesos.
El sistema permitirá recuperar aproximadamente 520 m³ diarios de agua (alrededor de 6 litros por segundo), reduciendo hasta en 80% las descargas hacia cuerpos receptores y disminuyendo de forma relevante el consumo de agua potable dentro del parque.
En términos operativos, el proyecto abre la puerta a reducir la huella hídrica hasta en 80%, con el potencial de acercarse a esquemas de reutilización total del recurso, un factor cada vez más determinante para la viabilidad de desarrollos industriales en regiones con estrés hídrico.
En el contexto actual, la disponibilidad de agua comienza a perfilarse como uno de los principales cuellos de botella para el crecimiento del nearshoring en México, particularmente en estados del norte donde la demanda industrial coincide con condiciones de escasez.
Bajo este escenario, el proyecto de FINSA no solo responde a criterios ambientales, sino a una lógica de gestión de riesgos operativos, al garantizar mayor certidumbre en el suministro de agua para empresas instaladas en sus parques.
“La infraestructura industrial del futuro ya no compite únicamente en ubicación o conectividad, sino en su capacidad para asegurar recursos críticos como el agua. Este tipo de inversiones responde a esa nueva realidad.” señaló Sergio Argüelles, CEO de FINSA.
Inicialmente concebido como un plan piloto, el sistema se perfila ahora como un modelo escalable para otros parques industriales, particularmente en zonas con estrés hídrico crítico.
FINSA ya evalúa su posible implementación en otros desarrollos como parte de una estrategia para fortalecer la resiliencia hídrica de su portafolio y mantener su competitividad frente a la creciente demanda industrial.
“Lo que comenzó como un piloto hoy lo vemos como un estándar de desarrollo hacia adelante. En regiones con estrés hídrico, este tipo de soluciones dejarán de ser opcionales y se convertirán en parte del diseño base de la infraestructura industrial”, afirmó Rodolfo Morales, Director de ASG en FINSA.
El proyecto incorpora procesos de ultrafiltración y ósmosis inversa, alineados con estándares como ISO 16075 (reutilización de agua) e ISO 23070:2020 (tratamiento avanzado), lo que permite obtener agua con calidad comparable a la establecida por la NOM-127-SSA1-2021.
Si bien el agua tratada puede alcanzar niveles cercanos a uso potable, la regulación mexicana limita su consumo y uso humano cuando proviene de fuentes residuales tratadas.
El objetivo de largo plazo es evolucionar hacia un modelo de “descarga cero”, donde el agua utilizada dentro del parque sea tratada y reutilizada en su totalidad.
El recurso recuperado podrá destinarse a usos como:
Este enfoque permite reducir costos operativos asociados al agua, al tiempo que mitiga riesgos regulatorios y de disponibilidad.
El parque industrial de Santa Catarina ya contaba con cuatro plantas de tratamiento bajo la NOM-001-SEMARNAT-2021, una capacidad poco común en el sector. La incorporación de tratamiento avanzado representa una evolución hacia modelos más eficientes.
En un entorno donde el acceso al agua comienza a influir en decisiones de inversión, este tipo de infraestructura podría convertirse en un factor diferenciador clave para atraer y retener empresas.
Actualmente, la aplicación de tecnologías de este nivel a escala de parque industrial sigue siendo limitada en México, lo que posiciona al proyecto como un posible referente para el sector.
“Hoy la disponibilidad de agua dejó de ser un tema ambiental para convertirse en un factor crítico de competitividad. Si no aseguramos este recurso, simplemente no hay condiciones para sostener el crecimiento industrial en el largo plazo”, señaló Sergio Argüelles, CEO de FINSA.